viernes, 2 de febrero de 2018

El proyecto Wonder del IES García Bernalt de Salamanca


Las propuestas que lanza Mercedes Ruiz, @londones,  nunca dejan indiferente a nadie. Su pasión por el cine y la educación mediática se unen a su encanto personal para conseguir levantar y dinamizar proyectos de todo tipo. El penúltimo (nunca hay un último para esta mujer) lo lanzó en el verano pasado en torno al libro y a esta más que aceptable película que se estrenaría en diciembre.

Confieso que desconocía por completo esta obra y a su autor. Lo leí en el verano con agrado y emoción, y entendí entonces la ilusión que nos transmitía Mercedes con su propuesta de trabajar del libro en las aulas de primaria y secundaria, para luego llevar a los alumnos al cine a ver la película en los días del estreno, que sería por diciembre.

Desde que me jubilé sigo yendo a mi centro a apoyar a mi admirada compañera Remedios de Cabo en su trabajo de apoyo con alumnxs situados en esos bordes resbaladizos próximos al fracaso escolar. El trabajar dos profesores en un mismo aula está resultando en nuestro caso una maravillosa experiencia.

Dos profesores en un aula de, pongamos por caso, 30-35 alumnos pueden hacer maravillas. Ambos lo tenemos claro: no pidamos reducciones de ratios, ese no es el mejor camino para el cambio. El camino adecuado es que el sistema permita trabajar a dos profesorxs en un mismo grupo.  Hazlo primero voluntario, que luego asistiremos a un éxito generalizado. Abrir esos espacios cerrados, privatizados, sin siquiera un cristal para ver lo que pasa dentro, a otrxs compañerxs, representaría toda una revolución en los centros. Este, mucho más que las TIC, es el mejor camino para la disrupción con el sistema educativo decimonónico todavía imperante en nuestras aulas.

Pero vuelvo al proyecto Wonder.

Para trabajar con los alumnos tengo el blog de Transalfabetización. No es ahora el momento para hablar de este concepto por el que he apostado en los últimos años. Tengo pendiente una entrada en este blog sobre este concepto. Me vale de momento este mapa conceptual del wiki de Transalfabetización que sirve de apoyo y referencia al blog de trabajo con los alumnos.

De los primeros pasos con el proyecto da cuenta esta entrada. Para entonces ya han leído varios capítulos del libro, y ahora verían conmigo los cuatro vídeos que les aporto en la entrada. El tema les interesa y lo comentan en los comentarios del blog.

Para valorar adecuadamente los resultados de la experiencia no debe olvidarse de qué alumnos estamos hablando: alumnos de Apoyos de 2º ESO. Ellos también tienen algún aspecto de su personalidad que puede ser objeto de las mismas reacciones que provoca August.



DIBUJANDO A AUGUST


La primera de las actividades fue la realización de un dibujo que reflejara la idea que tenían de la cara que con tanta gracia describía el mismo August al comienzo del libro. No se esmeraron demasiado, como puede verse en esta entrada,  pero nos sirvió para elaborar pequeñas piezas de vídeo que debían aprender a mejorar ellos mismo en el editor de YouTube.



NUESTROS PRECEPTOS


Aquí ya se volcaron. Después de leer en voz alta el capítulo "Elegid ser amables", se les propuso elegir un precepto importante para ellos y redactar un texto explicándolo y aportando su valoración personal.

No era una actividad pequeña para ellos redactar un texto en primera persona con cierta coherencia y profundidad. Sabían que debían evitar cualquier impostación porque sería el guión de sus palabras ante la cámara.  Por eso debían leérselo a sí mismos en voz alta para irlo puliendo hasta que reflejara su propia voz.


Para entonces ya habían visto los vídeos de sus compañeros de cursos anteriores, y sabían lo que era un teleprompter y el uso del lienzo verde para Chroma Key, la llave de color con la que sustituiríamos ese fondo verde por la imagen que quisiéramos (al final nos decidimos por un fondo negro)

Así que nos pusimos a la tarea, con este magnífico resultado: 


Cuando vieron el resultado de su práctica, se quedaron con la boca abierta. Literal.  Habían sabido leer sus propios textos con naturalidad, y parecían ellos hablando sin otro apoyo. El caso más curioso fue el de una alumna que no estaba muy conforme con que lo vieran sus compañeros y su propia familia, porque, decía que ¡iban a pensar que era mucho más lista de lo que era!. 



TODOS AL CINE




Y llegó la visita al cine para ver la película en la mañana del 21 de diciembre. Además de los alumnos del grupo estábamos varios profesores con un grupo de 200 alumnos del primer ciclo de ESO. 

Estábamos consiguiendo algo fundamental, además del trabajo sobre actitudes y comportamientos éticos que provocaba la película. Estábamos convirtiendo el visionado de una película EN EL CINE, en una ACTIVIDAD CULTURAL. 

Ver una película en el cine es una experiencia muy diferente de ver películas en casa o en la propia habitación. ¿Por qué?, pues porque, además de las importantes diferencias técnicas (luz proyectada sobre grandes pantallas en salas oscuras), ir a ver una película al cine supone convertir la experiencia en un acto aislado, con un antes (leer críticas, ver tráilers, hablar con otros, quedar,...), un durante (verla junto a otros muchos espectadores en la oscuridad de un cine), y un después (hablar de la película mientras se vuelve a casa o a clase,...). Eso no ocurre cuando se ve cine en otras pantallas. Por eso ir al cine a ver películas de cierta calidad es una importante ACTIVIDAD CULTURAL.



DRAMATIZACIONES DE ESCENAS DEL LIBRO

Cuando fueron al cine ya estaban preparando la última de las actividades del proyecto: la realización de dos escenas a partir de situaciones descritas en el libro. Debían jugar con las limitaciones que les imponía el propio local de la clase y el número de alumnos que participarían en cada escena. Se hicieron dos grupos y cada uno preparó y ensayó su historia. Debían tener todo lista para el día que yo fuera, y grabar las dos escenas de una tirada. Eso lo haríamos el último día del trimestre, el 22 de diciembre. 

La primera de las escenas, "En el taller de cocina" recreaba la situación del capítulo "Tocar el queso", en el que Wonder cuenta el pavor que sentían sus alumnos al contacto físico con él.  

Resultó, como podéis comprobar, a pesar de su simplicidad, bastante convincente. Lástima que una de las alumnas no se había preparado su papel y el resultado quedó un poco deslucido. 



En la segunda de las escenas preparadas, "Un alumno como los demás"  se puede comprobar cómo el guión se les había ido un poco de las manos, y habían imaginado una situación de clase que poco o nada tenía que ver con las historias del libro. 

Afortunadamente conseguimos darle la vuelta y recrear un August no tan buen chico como daba a entender el libro y la película. Era un August más cercano y parecido a ellos, capaz de mentir y comprometer a una profesora. 

Para ello solo tuvimos que elegir un título apropiado, e introducir en el montaje algunas líneas explicativas y una conclusión:

Esto fue lo que les comenté en esta entrada del blog de Transalfabetización
Sobre "Un alumno como los demás" os comenté la sorpresa con la que yo mismo me encontré cuando hice el montaje. Hemos recordado cuando yo os dije aquel ya lejano 21 de diciembre que no veía mucha relación con las historias del libro de Wonder.  Y resulta que el otro día, cuando estaba con el montaje, se me abrieron los ojos como platos: era, precisamente,  la escena que faltaba en el libro y en la película: un mal comportamiento de August.
Con él mostrabais que un August de carne y hueso, más allá o más acá de sus peculiaridades físicas, podría comportarse en algún momento, aunque solo fuese uno, como un mal alumno con sus profesores. 
Un personaje como August tiene, en efecto, sus virtudes y el gran mérito de sobreponerse a los enormes problemas de acoso escolar (bullying y mobbing), pero eso no le libra necesariamente de poder tener también sus defectos corregibles como persona y como alumno. Para eso tiene a sus padres y profesores.
Y lo importante en su caso y en el de tantos otros: que el tener unas peculiaridades tan llamativas como las suyas no es un pasaporte para poder comportarse de forma inadecuada en algunos momentos. Como se dice al final:
 
Nadie puede ampararse
en sus circunstancias especiales 

para eludir sus obligaciones 

de buen comportamiento.
Como alumno y como persona.
Y, bueno, a nivel de alfabetización mediática, como hablamos en clase, el conjunto de trabajos desarrollados en torno al proyecto nos había permitido dar algunos pasos importantes en el conocimiento del lenguaje audiovisual: 
  • Comprobar las enormes posibilidades del teleprompter y el chroma key.
  • Las posibilidades de crear una nueva realidad con un espacio y un tiempo propio.
  • La utilización de los signos de puntuación particulares del lenguaje audiovisual, concretamente, las cortinillas digitales.
  • La importancia de los rótulos y créditos.
  • La incorporación de sonidos nuevos a la producción (aplausos). 


A la vuelta de enero dedicamos un par de sesiones a ver los vídeos y valorar toda la experiencia en torno al libro y la película. Todos estábamos muy satisfechos de los resultados, especialmente ellos, que habían sido capaz de demostrarse a sí mismos, como August con su peculiaridad, que eran capaces de hacer lo que se propusieran a base de esfuerzo y constancia. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario