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sábado, 31 de agosto de 2013

Ejercicios audiovisuales para no perder músculo crítico en el verano (3)

Y un nuevo ejercicio para no perder el músculo crítico durante el verano... Aquí tenemos un cartel publicitario de una conocida marca de gafas que llamó mi atención un día paseando por el centro de una ciudad gallega.

En dicho cartel, varios puños alzados sobre un fondo rojo intenso, evocador de cambio, ira, revolución, peligro... que nos animan a ejercer el que parece ser, hoy, el más noble y único garantizado de nuestros derechos: el derecho a consumir. "¡A las rebajas, ciudadanos!" es el lema que acompaña a estos puños que alternativamente se alzan y agarran carteles indicando los descuentos de esta tienda.

A muchos, la referencia histórica de este cartel os habrá parecido ya muy clara: la estética recupera directamente la de los carteles de propaganda política de la Unión Soviética durante y después de la IIGM. Por extensión, esta estética se adoptaría también en otros países por parte de aquellos partidos y organizaciones de base ideológica marxista. El puño izquierdo en alto continúa siendo un símbolo de lucha obrera en una pequeña parte del mundo occidental, si bien su primer uso se documenta en Alemania en 1920, y no en Rusia, donde prácticamente nunca fue utilizado.

Como sabréis, este periodo histórico dividió el mundo en dos, provocó muertes, revoluciones, golpes de estado, hambrunas, sufrimiento, también una mayor igualdad, disturbios, represión... un periodo muy complejo sobre el que descansa en gran medida el mundo en el que vivimos. 

Vemos así que un movimiento directamente opuesto al capitalismo y que buscó un equitativo reparto de la riqueza entre la ciudadanía, se instrumentaliza precisamente para conseguir lo contrario: fomentar el consumismo, perpetuar un sistema que se alimenta de la adquisición de objetos y bienes de consumo por encima de su necesidad real, valorar la "ciudadanía" como el núcleo operativo hacia la acumulación de capital. 

No es la primera vez que se da esta instrumentalización de los símbolos históricos relacionados con el movimiento obrero y el marxismo, confusamente entremezclados, en el ámbito político más que en el publicitario: dejo aquí un par de imágenes para la reflexión y el ejercicio del músculo crítico (y, ¿por qué no?, histórico).
Hugo Chávez y Mahmud Ahmadinejad con el puño en alto. 
Paradójicamente, Chávez levanta el puño derecho. Fuente: Outono.net


Dirigentes socialistas en Rodiezmo (León) en 2009, con el puño en alto y ataviados con costosos objetos suntuarios producidos por empresas caracterizadas por una alta acumulación de capital.  Fuente: Público
 María Dolores de Cospedal representando al auto-proclamado "partido de los trabajadores" (2010). Posteriormente negó que este pañuelo fuera palestino. Este es el ejercicio más complicado: deberemos averiguar la relación entre este símbolo, la historia de Palestina vs la historia de Israel, la relación entre el marxismo y los movimientos islamistas (especialmente en los 80) y el posicionamiento de los países occidentales. El simbolismo del color (azul vs rojo) es destacable aquí también, y puede que os suene de una época histórica no muy lejana en el tiempo.  Fuente: El Mundo

martes, 6 de agosto de 2013

Ejercicios audiovisuales para no perder músculo crítico en el verano (1)

Malos tiempos para todo y (casi) todos, en la que nos están desmontando delante de nuestras narices el conjunto de derechos sociales y económicos conquistados en los últimos 30 años. Si queremos conservar la esperanza, no podernos permitirnos la desmovilización y la bajada de antenas críticas ante lo que nos pasa. 

La sucesión en el tiempo de pequeños cambios pueden llevarnos a insospechadas  situaciones de humillación y postración. Puede llevarnos, por ejemplo, a que un día nos encontremos sin apenas darnos cuenta, pasito a pasito, con los pantalones bajados y el cuerpo inclinado hacia delante para facilitar que, también poco a poco y con vaselina, hagan de nosotros lo que quieran. Algunos incluso encontrarán gusto en el sometimiento y la humillación. A la vista están las encuestas.


El sometimiento y humillación de las conciencias se hace también a través de la violencia simbólica que ejercen los medios sobre las personas. Centrémonos en el siguiente recorte:


Párate primero a considerar la naturaleza y el contenido de los sueños que pueblan tu cerebro. Seguramente tendrás en primer lugar la salud y el bienestar de los tuyos, y todo lo relacionado con el amor y los afectos. Puedes soñar incluso, siquiera un momento, con un mundo mejor.

Si en un test de respuestas rápidas surgen palabras como premio de lotería, coche, último smartphone, etc, alguien te ha ido recortando las alas sin darte cuenta, hasta que ves natural la vida sin vuelo.

El recorte, como ya habrás visto, es de este anuncio que estás viendo por doquier. ¿A quien no le parece "lógico" que alcanzar nuestro sueño pasa pos mostrarnos con un coche como este?


Ya he escrito aquí bastante sobre la violencia simbólica ejercida mediante la perversión de las palabras, el gota a gota con el que la publicidad ha ido modelando nuestras conciencias, empobreciéndolas y llenándolas de sueños y ramplones deseos materiales. Ahora tiene un serio competidor en la neolengua desarrollada por la clase política (una pequeña colección) en el poder para tapar las vergüenzas de lo que nos están haciendo.

Ya sabemos que Coca Cola vende de todo con sus burbujas refrescantes, también aire para nuestras conciencias, cada vez más ligeras. Ha sido una de las marcas que ha pretendido aprovecharse de la movilización ciudadana contra la crisis para apropiarse de sus propuestas y pervertirlas llenándolas del aire de sus burbujas. Lo denunciamos en esta entrada. 




Una forma de cuestionar esta apropiación perversa del sentido, como señalaba en mi propuesta de ejercicios es proponer a los alumnos llenar de sentido no contaminado palabras como estas: concienciar, promover, ofrecer, impulsar, soñar.

A mí se me ocurrió hacer una captura de pantalla con skitch (hay muchas extensiones para navegador) y hacer contrapublicidad con sus herramientas (2 minutos):




Si alguno de los que leéis esto y compartís el planteamiento os animáis a realizar otras variantes de este microejercicio, no dudéis en mandármelo para publicarlo a continuación.






miércoles, 20 de febrero de 2013

La crisis y el crecimiento: publicidad buenrollista para tiempos difíciles

Tenemos esta semana un nuevo caso de publicidad en la que confluyen dos "tendencias" presentes en el marketing menos escrupuloso, de las que este blog ha hecho un seguimiento: buenismo desmovilizador y la perversión de las palabras. 

Se trata del anuncio más reciente de Central Lechera Asturiana, una marca que podríamos situar en primera línea considerando su precio, que ronda 1
€ el litro (de su calidad hablaremos más adelante).


En este anuncio podemos ver una sucesión de felices imágenes que nos muestran niños pintando, niños jugando en prados con vacas, niños sonriendo y saltando, niños leyendo rodeados de florecillas. En off, una voz nos sitúa en un futuro no muy lejano en que las cosas van tan bien que estos niños, ya mayores, tienen que esforzarse en recordar algunas palabras que marcaron sus infancias, como: recesión, apretarse los cinturones, la prima de riesgo, la que está cayendo... 


Tras reconocer ante sus consumidores que "la cosa está muy mala", nos  recuerdan, sin embargo, que:
"Hay muchas razones por las que este país ha dejado de crecer, pero ninguna para que nuestros hijos no crezcan como se merecen".
A mi modo de ver, lo que este anuncio nos indica, de forma subrepticia, es que hay cosas que no son "recortables", como el crecimiento de nuestros hijos. Proporcionarles una de las mejores leches del mercado (por eso de que es cara) es una buena decisión de la que nos enorgulleceremos en un futuro. 

Envileciendo nuestro raciocinio con imágenes de niños retozando felices, apelan a "lo bueno", "lo seguro", las marcas, en un contexto en el que el consumo de marcas blancas ha crecido exponencialmente (según El País, su cuota de mercado ha subido un 30% en 2012), por razones obvias.

En suma, hay tres elementos de este anuncio que lo hacen especialmente repugnante en sus ansias de colocarnos su producto:

1. La utilización de las imágenes de niños y de la culpabilidad que  los padres puedan estar experimentando al restringir el consumo en la cantidad o la calidad de su alimentación en una sociedad duramente castigada por la crisis económica. Este hecho podría ser incluso ilegal si tomamos en consideración la regulación de la publicidad a nivel europeo (ver: Association of Commercial Television in Europe) que nos indica que el artículo 16 de la Television Without Frontiers Directive prevee:

    Artículo 16: La publicidad televisiva:
    b. No empujará a los niños a convencer a sus padres u otros para que adquieran los bienes o servicios publicitados.
    c. No explotará la confianza de los niños depositada en padres, profesores u otros.

2. Esta culpabilidad que podrían sentir algunos padres por no proporcionar a sus hijos "la mejor leche" es cuestionable en vista de la calidad de la leche anunciada. El estudio de la OCU de hace un par de años puntuó a esta marca con un modesto 42/100, quedando 30 marcas de leche por encima de ésta en calidad. De manera que debería exhortarnos, más bien, a NO comprar su producto, si no quieren incurrir en el recurso a la publicidad engañosa.
3. La instrumentalización del sufrimiento real de millones de personas que representan las palabras que utilizan para conectar con el espectador como "recesión" o "prima de riesgo" y el buenrollismo conducente a perpetuar la dinámica de la sociedad de consumo, desplazando una verdadera apuesta por otros valores.
En definitiva, nos gusta ver a los niños sonriendo, creemos que hay cosas que no son "recortables", queremos pensar que en un futuro miraremos atrás y nos enorgulleceremos de nuestros sacrificios por cosas en las que creíamos en tiempos difíciles. Pero utilizar la esperanza y el sufrimiento de millones de personas para  vender un producto es, si no legalmente condenable, por lo menos de bastante mal gusto.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Con los mejores deseos, sin portadores perversos como Movistar o Coca-Cola



Hacía días que andaba pensando en un post sobre esa apropiación perversa que la publicidad hace con todo lo mejor en lo que creemos y con lo que creamos, así como sobre las formas de cuestionarlo y denunciarlo.

Lo hizo telefónica con estos anuncios apropiándose del 15M y sus propuestas:





... y alguien le respondió con sus mismas armas y mucha gracia:



Otros fuero un poco más lejos, claro:



Yo quería hacer un post extenso sobre todo esto, que me parece tan grave,  relacionando la campaña con mi trabajo sobre la perversión de las palabras, el secuestro de las palabras más hermosas por la publicidad al servicio de sus intereses espurios. Otras urgencias me obligaron irlo posponiendo.

Hasta esta mañana.

Cuando me he puesto a mirar en kiosko las portadas de los periódicos del día, me he encontrado en varios de ellos con este anuncio jugando con un baboso buenismo y la pretensión de hacerse portavoz de nuestros mejores deseos. También me ha recordado la campaña de Telefónica y el 15M.


Y he hecho dos cosas: 
1. Escribir varios twtts con el hashtag #razonesparacreer y retwittear alguno en la misma línea:







2. Ponerme manos a la obra y hacer contrapublicidad con las herramientas más simples con las que
trabajo.  En este caso, con la magnífica captura de pantalla que he incorporado a mis navegadores. Lo he preparado en un momento:




Me he acordado entonces  que tenía pendiente en el escritorio un mosqueo en la misma línea:


...Y me he puesto manos a la obra. Esta vez con el editor de imágenes de Picasa, sin tener que abrir Picnik, el editor asociado de más nivel (muy recomendable). Este ha sido el resultado. Cutrillo, pero creo que suficientemente efectivo:



Y así, claro, gracias al refresco he refrescado mis #razonesparacreer y encaro mejor el aciago año que nos espera tan lleno de nubarrones para todos nosotros y todo lo público, empezando por la sanidad y la enseñanza.






Con los mejores deseos 
(sin portadores perversos)
 para todos los lectores de este blog. 





Anexo:
Para los que no conocéis la maravillosamente simple captura de pantalla de la que os hablo, la podéis encontrar, tanto en Chrome como en Firefox, como "captura de pantalla". El icono es inconfundible:




POSTDATA
En mi respuesta al extenso comentario de Nicolasa, me acordé de la entrada que dediqué a un folleto publicado por Coca-Cola: Coca Cola y la invasión de la escuela por las marcas (1). No resulta fácil desenmascarar el "sentido común" impuesto por las marcas y la publicidad.
He rescatado también esta magnífica imagen y  cita de su muy interesante blog:



Todas nuestras palabras nos construyen… 
Las dichas o silenciadas, ocultas o publicadas, 
impresas en la memoria o vagando por el aire. 
Las de antes y las de siempre, en nuestro ahora y en el incierto porvenir.
Somos palabras que articula el alma.
Procedencia foto y texto




MÁS 
(10 enero 2012)

Encontré esta entrada del 16 de diciembre del blog de junalusanchez.com. Muy interesante la irrupción de Pepsi para unirse a la ola del cambio y la esperanza:




(26 enero 2012)

La mejor contrapublicidad: informar del lado oscuro, aunque sea jugando con sus mismas armas argumentativas (exagerando, por ejemplo):



martes, 1 de noviembre de 2011

Emilio Lledó y la pasión por el lenguaje

He encontrado por caminos olvidados este hermoso programa de TV dedicado a Emilio Lledó, uno de nuestros grandes intelectuales que sabe contagiar a quien le escucha su pasión por la libertad, el pensamiento crítico y el lenguaje. 

Es para mí uno de los referentes en esa serie de ejercicios sobre la perversión de las palabras. De eso habla también aquí, pero también de muchas cosas más, que nos resitúan en una perspectiva de compromiso con lo más grande y hermos de ser y sentirse humano.

Todo un placer para el espíritu ver y escuchar al maestro.

(Como no se puede insertar, tengo que poner una captura de pantalla con el enlace a TVE)


viernes, 15 de octubre de 2010

La publicidad nos corta las alas y nos llena de aire el cerebro





Libertad, rebeldía, amistad, amor, ... Palabras hermosas pervertidas por la publicidad. Las dos imágenes anteriores forman parte de los ejercicios que sobre medios de comunicación tienen que trabajar mis alumnos de CC.SS. de 4ºESO dentro de la unidad didáctica inicial, "¿Quiénes somos, qué problemas tenemos?"

Ya escribí aquí sobre la perversión de las palabras por la publicidad. Cuando trabajas con adolescentes puedes apreciar bien el lastre en que se convierten para ellos esas hermosas palabras mutiladas. Es el momento en que, al madurar neurológicamente, los conceptos abstractos que encierran estas palabras comienzan a germinar en sus mentes para ayudarles a emanciparse como personas y ciudadanos, y a soñar con mundos ideales que contrastan con el mundo zafio y feo que les legamos los mayores.

Dudas también si, al ir tan a contracorriente, es posible cambiar un poco las cosas. Porque la publicidad sabe encauzar como nadie nuestros mejores deseos, aunque sea a base de cortarnos las alas y llenar de aire nuestros cerebros. Cirugía sin dolor.

sábado, 27 de febrero de 2010

La publicidad y la perversión de las palabras

Ayer leí con emoción La libertad de hablar, un extraordinario artículo de Emilio Lledó en El País. Venían a reconfortarme del cabreo que me produjeron las palabras de Schank, uno de los gurús de la Red, en una entrevista de Ciberp@ís, minusvalorando la importancia de enseñar filosofía, literatura o historia. Perder el matiz a costa del la costra del estereotipo y el lugar común (sobre el valor de la enseñanza de estas materias) puede llevar al desgaste simplificador de conceptos tan interesantes como el de "aprender haciendo".

Gracias a luismiglesias leí también su post Ser quien eres sobre el último libro de Lledó.

Dice Don Emilio en el artículo (el subrayado es mío):

La "existencia interior", que abre el horizonte de la humanización, es una existencia "lingüística", un universo de palabras, con soles y estrellas. Esos conceptos esenciales de la amistad o la verdad, por ejemplo, que empezaron a decir los seres humanos porque los necesitaban para vivir. Y hay que aprender a vislumbrar, entre las opacidades de la sociedad, las constelaciones de sensibilidad e inteligencia dormidas en el cerebro, y que alumbran si nos han enseñado a encenderlas. (...)

Los residuos de las palabras desactivadas dormitan siempre en el fondo de nuestro ser, y lo peor de ellos es que aparecen de pronto como formas incurables de irracionalidad.
Me acordé entonces de una actividad que desarrollé hace tres veranos con animadores de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez a partir de las luminosas reflexiones del fallecido Luis Sánchez Corral sobre el papel de la publicidad en la crisis de la significación o las palabras pervertidas.

No lo publiqué entonces porque el resultado se pasaba de las 300 diapositivas (y seguramente porque era verano). Ahora lo he vuelto a ver, y compruebo que el tiempo ha puesto más en evidencia la perversión de los conceptos esenciales de los que habla Lledó. Así que me he puesto a la tarea y he preparado una selección de la experiencia dividiéndola en tres ppts.

El ejercicio es muy fácil de llevar a cabo, como se comprobará. Lo importante es enfrentarse previamente a las palabras y expresiones sin ver su infamante perversión por la publicidad. Por eso insisto en verlos y, en su caso, trabajarlos en orden.

Los he subido en ppt abiertos, para que los podáis descargar y adaptar.

Si alguno de vosotros hacéis el ejercicio con sus alumnos, y os animáis a subirlo, os ruego me informéis.