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lunes, 22 de enero de 2018

Hasta las narices del Amodio de Campofrío, las 15 Reinas de Pescanova y toda esa publicidad disfrazada de buenas intenciones

Como corderos atontados. Imagen CC0 
A esta entrada le estaba pasando lo que a muchos de los proyectos navideños: apartada por otras urgencias, seguía en el horno a medio guisar. Pasado el furor consumista de la Navidad, como que perdía algo de actualidad, y ya tal.

Y en ese impás estaba hasta que vi el tuit de mi admirada Garbiñe, @garbinelarralde:


Y aquí que me tuve que venir, ¡¡¡¡con todo lo que tengo que hacer en el mes de enero!!!!.

Pero se lo agradezco, claro, porque es un tema que me preocupa cada vez más. El marketing y la publicidad mueven muchísimo dinero, y con él, la creatividad de grandes profesionales muy muy despiertos y cualificados, que saben otear por dónde van las brisas y los vientos sociales, para subirse a la ola más grande.

Y con un solo y único propósito: servir a su señor, es decir:

VENDER,  VENDER Y VENDER

Y un solo principio:
TODO VALE PARA LLAMAR LA ATENCIÓN, 
TAPARSE LAS VERGÜENZAS 
Y METERSE EN LAS CONCIENCIAS.  

Antes de seguir: con productos tóxicos, y la publicidad lo es en grado sumo para el huerto donde cultivamos nuestros deseos más hermosos, hay que ponerse siempre unos gruesos guantes y las adecuadas gafas críticas.

De lo contrario, nos contaminan y podemos caer en la trampa de viralizarla, que es el sueño húmedo más buscado por los creativos del marketing y la publicidad. Y las empresas que les pagan, claro: la difusión gratis total.


Bien. Pues ahora veamos los spots de los que quiero escribir. Se trata de uno de los formatos publicitarios con más éxito y viralidad en los últimos años: la publicidad disfrazada de preocupaciones sociales y buenas intenciones.

 Mientras los ves, analiza el postureo de cada una de las marcas coqueteando con determinados valores sociales. Y, a la vez, te vas preguntando por qué y para qué.  Solo con detenernos un poco a mirar desde el otro lado, teniendo muy presentes los propósitos y principios arriba señalados, se empiezan a descorrer los velos y mostrarse las trampas.



Y ahora el spot de David Pérez Villena, @dantethx70. Aunque me sonaba al buenismo hueco de los vídeos anteriores, pensaba que podría haber algún tipo de intervención por su parte en el texto. Busqué el anuncio original, y nada, todo igual. Bueno, menos la música de fondo.




Quiero entender que ejercicios como este son de mero aprendizaje personal de las formas de dicción, edición y montaje de audio, con un micrófono adecuado, claro. Tiene su mérito, por supuesto. Pero poner a hacer esto a los alumnos así, sin más, sin enseñarles a cuestionar el monólogo publicitario, solo puede ser un camino, muy LOMCE por ciento, para asentar dócil y acríticamente a los alumnos  en la ideología dominante, y, en lugar de ciudadanos críticos que se hacen preguntas, instruirlos  como sumisos empleados.

No es que lo proponga directamente David Pérez, ¡cuidado!, pero hay que decirlo alto y claro para despistados que confunden innovación con cacharreo.  Por eso salté cuando empecé a ver retuits y retuits del de Garviñe. Pocos retuitearon, por cierto, su aclaración posterior. 

Ahora vamos con el engendro de Campofrío.


AMODIO, EL ARTEFACTO PUBLICITARIO DE CAMPOFRÍO

Cuando estaba en los inicios de esta entrada estuve buscando voces críticas en la web sobre esta peliculilla, y, después de mucho buscar entre la hojarasca acumulada en las primeras pantallas de Google,  solo encontré algunas páginas que cuestionan el spot desde el actual problema catalán, al que las referencias y alusiones son más que evidentes.

Voces "críticas" como esta se centran en barrer para casa exagerando el cuestionamiento (¡¡Destrozan, jaja!!) de la apuesta del macrospot por su apuesta por la equidistancia, por la vía intermedia. 

En ella se sitúan, ya lo sabemos, personas tan sensatas como la propia autora del spot, Isabel Coixet, y varios de los personajes vapuleados por los agitadores de banderas como nuestro Joan Manuel Serrat o la misma Isabel Coixet.

Después, cuando retomé la entrada, volví a buscar y encuentré alguna otra, como esta de la página 34 del buscador, publicada el 2 de enero:



También me crucé en Twitter con este tuit que pone el dedo en el lugar exacto: "falsos anuncios navideños que mueven emociones":



Salvo este tuit (no los comentarios del hilo, que dan mucho que pensar)  son pocas, muy pocas, las voces críticas. Ninguna he encontrado dedicada a DESTRIPAR el costoso entramado publicitario que ha desplegado la marca. 




RESULTADO: GOLEADA. Campofrío ha conseguido estar en boca de todo el mundo, tanto de los medios, como de los particulares, que lo han retuiteado y wasapeado a placer, confesando sin pudor su emoción. Y sin cobrar nada a cambio. Vamos: una emocionante viralización.

Tenemos ahora que recordar, para no olvidar entre pañuelo y suspiro, el FRÍO CÁLCULO de la empresa a la hora de plantearse FINES y MEDIOS:

VENDER, VENDER, Y VENDER

TODO VALE PARA LLAMAR LA ATENCIÓN, 
TAPARSE LAS VERGÜENZAS 
Y METERSE EN LAS CONCIENCIAS.  

Se han gastado un pastón, primero para hacer este macrospot, pero después, y sobre todo, al contratarlo en todos los medios, con innumerables repeticiones, muchas con su larguísima duración. 

Si querés alucinar un poco haciendo cálculos, Oblicua te lo pone muy fácil (imagínate a tus alumnos haciendo cálculos con la publicidad que ven. Chulo, ¿verdd?))

Pues bien, gastándose toda esa pasta no hubiera sido suficiente para dar la campanada. Era necesario dar un fuerte golpe en la diana para conseguir convertirse mediante la VIRALIDAD, en un pequeño fenómeno social.  Y lo consiguieron:
¡¡¡BINGO!!!. 

Y, ya subidos a la ola, los creativos se propusieron hacer lo que no se les quería permitir a los catalanes: nada menos que ¡¡¡ UN REFERÉNDUM!!!, . Y con unos resultados muy igualados, como en Cataluña. Eso sí, sin notario alguno. ¿Para qué, si era una chorrada?

Vale, sí, todo muy cuqui y muy chachi, pero alguien tiene que pagar todo este despliegue de marketing y publicidad. Mucha gente, mucha neurona, mucha, pero que mucha pasta. ¿Cuestión de escala?

Es decir: ¿vender más mercancía y solo con eso cubrir estos sobrecostes?. Si eres de los que se han emocionado viendo el artefacto, es posible que te lleves una sorpresa. Pero lo vemos más abajo. 

Antes de ponernos a destripar el producto/artefacto, necesitamos algunos datos sobre la empresa para posicionarnos adecuadamente en el análisis.


(si te atreves, esto sigue aún un trecho, jeje)


miércoles, 22 de febrero de 2017

No pactarán sobre educación mediática, pero podemos soñar un poco (2)


Imagen CC0 Dominio Público en Pixabay

Soñemos...

Partiendo del panorama expuesto en la entrada anterior, nos merecemos soñar un poco, pero sin perder los pies del suelo. A eso dedico esta entrada.



¿CÓMO CONSEGUIR TRABAJAR EN TODOS LOS CENTROS LA EDUCACIÓN MEDIÁTICA?

La educación mediática como tema transversal

Nadie duda que la educación mediática, lo mismo que la educación para la paz o la educación ciudadana, son temas transversales a los que todos los profesores están llamados a integrar en sus programaciones.

Y como tal, con diferentes nombre y diferente nivel de incidencia, está recogida en nuestras últimas leyes educativas, incluida la LOMCE. El resultado es lo que ya sabemos.

Y es que no es lo mismo sugerir que proponer, y menos que reglamentar. Las generalidades, a las que tanto gusto le cogen los políticos al aprobar leyes, solo son operativas cuando bajan a la arena preceptiva.



La educación mediática como materia con currículo y especialista propio

Mi propuesta está bien clara: haciendo sitio en el currículo oficial a una materia con ese nombre u otros similares, que abarque con mayor o menor amplitud las nuevas alfabetizaciones. A mí personalmente me gusta la propuesta de la UNESCO de Alfabetización Mediática e Informacional (AMI), y la complementaría con la de Comunicación Audiovisual, que debería volver al currículo como materia optativa de 1º de Bachillerato. La educación mediática tendría carácter obligatorio y se impartiría en varios cursos de ESO (si no en todos)


¿Cómo sería el proceso?


Comencemos por recordar lo que pasó hace ya más de dos décadas con dos materias que irrumpieron de un curso para otro en el currículo de la educación secundaria: Tecnología y Economía. Al principio no se contaba en los centros con profesores formados específicamente, pero Departamentos y profesores particulares asumieron impartirla impulsados por motivos varios: más horas para el Departamento, concursos de traslados, y, por supuesto, los entusiastas voluntaristas que venían peleando por la introducción de aquellos contenidos en el currículo.

No hablemos de la calidad, coherencia o metodología de las primeras programaciones de aula, porque aquello era para todos desbrozar un camino nuevo.

Pero fue cuestión de unos pocos años: las sucesivas oposiciones han ido nutriendo estos departamentos de profesores capaces y muy bien formados. Y hoy se considera lógico y normal que estas materias tengan su sitio en el currículo, lo mismo que ocurre con con la entonces nueva presencia de la figura del Orientador.


¿Podría pasar lo mismo con la educación mediática?

Pues claro que sí, ¿quién lo duda?. Si se contemplara en la ley, su implantación seguiría el mismo camino que esas materias, y a la vuelta de cuatro o cinco años se habría normalizado y nos preguntaríamos todos, profesores, padres y alumnos, lo mismo que con la Economía y la Tecnología: ¿Cómo es posible que antes no se trabajaran estos contenidos?

En esa corta transición habría Departamentos y profesores interesados, por supuesto. Los Departamentos de Lengua serían (deberían ser) los primeros. Además, no les vendría nada mal que entrara en muchos de ellos un poco de aire fresco y removiera el polvo de querencias numantinas. Pero también serían parte interesada otros Departamentos como el de Geografía e Historia, el de Plástica y Visual o, por qué no, el de Tecnología.

Y no faltaría, por supuesto, esa minoría entusiasta de profesores que vienen haciendo voluntariosos esfuerzos para introducir estos contenidos en sus asignaturas. Ahora serían muchísimos más los decididos a dar el paso adelante sin tener que ponerse las medallas del voluntarismo. Y en paralelo, por parte de los centros de profesores y otras entidades formativas, proliferarían los programas de formación y los profesores interesados en ellos.

Muy bonito, ¿verdad?. Y todo sin gravitar. Sería una propuesta realista, que, sin levantar aspavientos recorrería el camino ya conocido con las materias mencionadas.

Esa sería su mayor ventaja, la que mejor se adaptaría a las culturas escolares dominantes.


SOÑEMOS UN POCO MÁS ALLÁ
Una posibilidad de mayor proyección educativa.


Imagen CC0 Dominio Público en Pixabay


Pero dejadme seguir soñando un poco, porque hay otra posibilidad más creativa y de mayor proyección educativa: la creación de la figura de un bibliotecario especialista en EMI (Educación Mediática e Informacional) que diera cuerpo y presencia a la manoseada transversalidad curricular, tan consustancial a la animación a la lectura, y a la alfabetización mediática e informacional.

Para visualizar esta propuesta pensemos en un profesor/departamento que repartiera su horario de trabajo de la siguiente forma:
  • Una parte a la impartición de la educación mediática y el tratamiento de la información (EMI) como una materia más.  Los alumnos de determinados cursos cuentan con ella en sus horarios, y trabajan contenidos específicos.
  • Otra parte dedicada al apoyo a los profesores y sus alumnos en proyectos que puedan poner en marcha, y que impliquen búsquedas de información, tratamiento y producción, así como publicación y difusión. 
  • Otra parte dedicada a la gestión, animación y el fomento de la lectura en distintos soportes en la Biblioteca, que sería más que nada Mediateca. 
Imagen propia

Las enormes ventajas de un bibliotecario especialista en medios

Sigamos soñando, por favor, pero sin levitar.
Si todavía no hemos perdido la capacidad de levantar la mirada y contemplar un horizonte de renovación profunda de la escuela para hacerla más acorde a los que nos demanda la sociedad de este siglo, esta figura del bibliotecario especialista en medios con las funciones señaladas, podría:
  • Romper muchos muros de un currículo excesivamente asignaturizado y compartimentado, fomentando una transversalidad real.
  • Abrir cauces al trabajo cotidiano en equipo de los profesores, especialmente necesario el momento de poner en marcha determinados proyectos. El especialista en medios sería un buen mediador (admítaseme el guiño) para reunir profesores.
  • Fomentaría en trabajo con las TIC de forma creativa y empoderadora por parte del profesorado, que, contando con ayuda y apoyo, perdería buena parte de los miedos y recelos a las novedades.
  • Fomentaría el trabajo por proyectos y otros procesos de innovación al reducir la carga de trabajo y estrés de los profesores.
  • Propiciaría las clases invertidas (flipped classroom), pero sin tener que sacarlas fuera de los centros.
  • Daría la importancia que se merece a la Biblioteca como centro de recursos y dinamización cultural del centro, acabando con el agotador voluntarismo de muchos profesores, que dejan allí esfuerzos no reconocidos, ni lectiva, ni profesionalmente.
  • Propiciaría procesos para terminar con la estructura fabril de espacios y horarios en los centros.
En suma: esta figura del bibliotecario especialista en medios sería un potente ariete para conducir la disrupción educativa, que sí o sí se va a producir antes o después, hacia una educación excelente en la formación de ciudadanos empoderados, despiertos e implicados en su tiempo.

¿A que suena bien?



Demasiado bonito como para creérnoslo. 





No hay horizontes para los que viven en un panorama de presente continuo, con gobernantes incapaces de mirar más allá de los 4 años de una legislatura, y un ambiente cultural indiferente a la barbarie de reducir el peso de materias fundamentales como Filosofía, PlásticaMúsica, y con sus profesores  teniéndose que justificar.  


Por lo visto, necesitamos más culpabilizados emprendedores de sí mismos, que ciudadanos emponderados que busquen la vida buena y la participación democrática. 

 Pero bueno, no podemos dejar que pesimismo de la lucidez apague el empuje optimista de la voluntad. Siempre tendremos grietas por donde meter la palanca. 



PRÓXIMA ENTRADA: EL PANORAMA INTERNACIONAL



Imagen CC0 Dominio Público en Pixabay

Para ampliar la perspectiva necesitamos un poco de aire del exterior. ¿Qué hacen, qué están haciendo con la educación mediática en otros países, y más concretamente los europeos, con este tema?

 Es posible que el mal de muchos nos consuele un poco. Como si fuéramos tontos. 


lunes, 13 de febrero de 2017

Por qué no va a entrar la educación mediática en el posible Pacto Educativo (1)



Este vídeo recoge el hangout (qué feo barbarismo para denominar una videoconferencia) en la que participé el pasado 27 de enero. Para mí fue una experiencia enriquecedora y muy motivadora, dado el alto nivel de participantes como Mercedes Ruiz Londones, Luz Beloso, Alfonso Gutiérrez, José Daniel García, Manuel Cristóbal y Jesús Hernández como coordinador. Resultó particularmente agradable la cordialidad comunicativa que se estableció entre todos nosotros, ante, durante y después.

Consiguieron cargarme las pilas, que siempre viene muy bien. Y provocarme a escribir esta pequeña serie de entradas sobre un tema tan importante para este blog. 

Mi intervención en el vídeo se oye mal por la calidad de mi conexión de pueblo, lo que ha sido un impulso más para meterme en este campo florido.

Así que en sucesivas entradas desarrollaré algunas ideas expresadas sobre la educación mediática y su problemático futuro en la educación obligatoria. Trataré de argumentar por qué soy pesimista respecto al único futuro viable que veo para generalizar esta urgente alfabetización de ciudadanía, que no es otro que contar con un currículo propio.


¿Dónde está el profesorado que trabaje la educación mediática?


Imagen CC0 Dominio Público en Pixabay

En Competencia mediática del profesorado y del alumnado de educación obligatoria en España,  publicado recientemente en la revista Comunicar sus autoras ponen en evidencia un estado de cosas que todos los que pisamos los centros conocemos:
(...) a pesar de que ambos protagonistas de la educación formal viven inmersos diariamente en experiencias mediáticas, la transferencia al proceso de enseñanza y aprendizaje no se aprecia realmente en la mayoría de los centros escolares.
Es como decir, citando una ya vieja provocación de J. Ignacio Pozo, que seguimos con una escuela que ofrece contenidos del siglo XIX, con profesores del XX a alumnos del siglo XXI.

Y que nadie que no conozca los centros desde dentro me venga con milongas, porque esta es la situación a pie de aula. Es muy fácil caer en la tentación de idealizar una realidad cuando solo tienes referencias de los que hablar, dicen y publican en las redes sociales sobre el tema. Es el riesgo de los colegas universitarios.

Y no es que somos pocos, lo que es cierto, pero, visto el panorama en su conjunto, no somos más que una curiosa minoría en muy pocos de los centros de secundaria de nuestro país.  

Dicho de otro modo: no se atisba en el horizonte esa masa crítica capaz de desencadenar por sí misma cambios importantes en la educación mediática. 

Y estamos así por varias razones a mi juicio:
  1. La fundamental: Carencia de entidad y currículo propio. La presencia de los medios en el currículo es más que nada retórica, adornando intenciones y objetivos generales. Las autoras del artículo mencionado aciertan con el adjetivo: d i f u m i n a d a... 
  2. La baja capacitación del profesorado. En su investigación las autoras diferencian tres niveles para cada una de las dimensiones elegidas (siguiendo a Ferrés Prats y Piscitelli): Básico, Medio y Avanzado. A nadie que no esté dentro le sorprenderá que la capacitación del 50% del profesorado está en el nivel inferior, el básico, el de poco o nada. Es preocupante, ¿no? Cierto que hay en torno a un 25% con nivel Avanzado, pero no llegan al 20% la capacitación en la dimensión "Ideología y valores", de tanta importancia en la educación mediática. Aunque la actitud ante los problemas sociales resulta fundamental en la educación mediática, las autoras de la investigación referenciada destacan la importancia decisiva de los procesos de formación para la adquisición de niveles óptimos en competencia mediática.
  3. El aumento del estrés y la merma de motivación. Aunque siempre es necesario un moderado nivel de estrés para activar la motivación y el cambio, el aumento progresivo de la carga laboral, así como la incertidumbre y contradicciones de los cambios legislativos, se corresponden mal con las nuevas demandas de conocimientos y habilidades que se le exigen a los profesores para trabajar en centros con recursos (entre ellos Internet y las TIC) cada vez más precarios. 
  4. Reticencia del profesorado al uso generalizado de los medios y dispositivos digitales. En la línea de la cita de Ignacio Pozo, la escuela sigue fuertemente amarrada a la "Era Guntenberg", participando las culturas escolares de un rechazo a los medios y las redes sociales, como distractores de las más elevadas tareas escolares. En lugar de proporcionar instrumentos racionales y metodológicos para encarar de forma crítica unos medios cada vez más omnipresentes, se adopta la postura del avestruz. Basta ver las "soluciones" arbitradas en la mayoría de los centros respecto al uso de los móviles.
  5. Resistencia del profesorado a cambiar los roles habituales del siglo XXManuel Area define los nuevos roles con las metáforas del DJ, Curator y Community Manager. Si resulta urgente el cambio en todas las materiasen el trabajo de los medios y con los medios resultaría un sinsentido llamativo seguir con los viejos hábitos . Y eso supone un obstáculo no menor, que se une a todos los anteriores. 

¿Entonces, qué hacemos?

Imagen CC0 Dominio Público en Pixabay

Los que tenemos mucho callo forjado en la pelea por la educación mediática y audiovisual, vamos a seguir, cómo no, en nuestros puestos frente a ese casposo productivismo del viento neoliberal de la LOMCE, que solo busca rendimientos materiales, y a cuyos inspiradores poco les importa la vida buena y la emancipación ciudadana. 

Pero, eso sí, necesitamos soñar un poco, no perder de vista el horizonte.  

Nos vendrá bien, por ejemplo, ponernos a pensar cómo conseguir de forma realista que en todos los centros de Secundaria haya un profesorado bien formado que trabaje la educación mediática con los alumnos y alumnas. 

Es a lo que dedicaré la próxima entrada.

_______________

Nota: las referencias utilizadas las pondré en la última entrada de esta serie.


martes, 25 de octubre de 2016

No tenemos sueños baratos. Y así nos va, maldita publicidad.


Acaban de conceder los Premios Ondas, y entre ellos está la campaña publicitaria "No tenemos sueños baratos".




Si vives en este país es una campaña que ya conoces. Con toda seguridad. Así que no corremos riesgos de toxicidad viral. No necesitamos esas advertencias necesarias para evitar ser propagadores.


¿Cuántas veces lo habremos visto-oído
TODOS durante más de un años?


Seguramente una infinidad, independientemente de nuestro interés-atención. Solo con ver un rato la tele u oír la radio.

Ahora, antes de toquetear los vídeos y enlaces de esta entrada, hazte la siguiente pregunta:





¿Cuál ha sido tu reacción durante este tiempo
ante cualquier cartel, cuña o spot de esta campaña?

¿Es esta alguna de tus respuestas?
  1. Me resulta indiferente. No le presto atención. No me provoca ninguna reflexión.
  2. En algún caso y momento ha conectado con alguno de mis sueños.
  3. Me irritan particularmente cada vez que los veo-oigo.
Si te interesa este blog es por algo, así que seguramente has reaccionado conforme a la reacción 3, sin desdeñar un toque de la 1 y la 2. 

Y aún así, el pum-pum-pum, el gota-gota, acompasado, liviano, persistente, ritmado con otros reclamos similares que nos oferta de felicidad y realización personal, consigue nimbar nuestro mundo de sueños y deseos...


Nadie está libre...

Y quien lo diga, pobre de él/ella, porque estará más expuesto, como esos habitantes del entorno de Chernóbil ignorantes de la radioactividad.

Sí, todos nos hemos acostumbrado a vivir rodeados de publicidad y solo prestamos atención cuando se dirige a nuestros intereses inmediatos. Pero el pum-pum-pum sigue ahí, alicatando como diminutas piezas de gresite nuestras habitaciones más íntimas. 

Está claro, así funciona el sistema.

Al final, nos pasa como con el aire, que nos envuelve y da vida, pero que no somos conscientes de él, salvo cuando nos falta o es evidentemente tóxico.



Pensemos ahora en los alumnos. 

Pensemos en esos pequeños humanos a los que ayudamos a crecer como personas cultas y ciudadanos comprometidos...


Ellos respiran lo mismo que nosotros. Son los medios, más que los padres o la escuela, los que construyen su mundo de sueños y deseos, su horizonte vital. 

Casi nada, ¿verdad?


Esta campaña de lotería  no va dirigida a ellos, claro. Para ellos la lotería no es una opción de gasto.

Pero ven sus MENSAJES, día a día, cuando ponen la tele o oyen la radio de casa...

Y hasta puede que en algún momento les hagan gracia, que por algo han premiado la creatividad de la campaña.

Y su MENSAJE les parecerá NORMA(L)... No cuestionable. Es el aire ideológico que respiran..., el que orienta sus horizontes y deseos. 

Y, mientras tanto, ya necesitamos casi DOS PLANETAS TIERRA para vivir como vivimos sin que nos toque la lotería...





¿Y la ESCUELA?

Pues resulta que la escuela, la única institución que puede enseñarles a abrir los ojos y a mirar y a analizar  y a cuestionar... mirando para otro lado, para el lado plácido del conocimiento asentado, pulido y empaquetado en manuales NORMA(lizados)

¿Analizar los medios, la publicidad, las noticias, y cómo construyen el mundo y amueblan las mentes?

TONTERIÁS. Menos mal que la LOMCE ya se encarga de llevarnos a lo práctico, a lo útil y necesario, a lo que importa, desterrando lo INÚTIL del currículo.


Sin embargo, algunos ilusos seguimos creyendo en el empoderamiento de ciudadanos libres y con criterio en una sociedad democrática.




Analicemos un poco

Ahora, si no los hecho antes, es el momento de MIRAR un par de vídeos de esta exitosa campaña publicitaria.




Ahora sí. Ahora que lo has MIRADO, y más después de la parrafada anterior, seguramente te has desmarcado de ese AIRE hortera, de nuevos ricos, de esos sueños huecos con los que nos envolvieron a todos cuando aquella BURBUJA tan evidente que nadie la veía...

La burbuja pinchó y todo el mundo empezó a ver desnudo al Príncipe..., a mirar el bolsillo y a comprar productos blancos, sin publicidad.  

Pero los sueños, aquellos sueños pequeños, seguían allí, solo que ya no estaban a mano de un pelotazo.

Nos quedaba la ilusión ilusa de la lotería. No es casual que en épocas de crisis se disparen los juegos de azar...

SUEÑOS PEQUEÑOS,  SUEÑOS de hiperconsumo. 

Mira ahora este otro spot y pon tú mismo/a nombre a esos SUEÑOS.



Y ahora, lo que para mí es la perla, la que mejor nos puede permitir abrir grietas en el muro que cerca las mentes:






"Por muy distintos que empiecen los sueños, siempre acaban igual..."


Había otra cuña de uno (siempre uno, no una) que quería ser abogado y defender buenas causas... para "acabar igual...".

Dile entonces a tus alumnos, a esos que se han atrevido a soñar con ser algo hermoso para su futuro que el único sueño concebible en esta sociedad es FORRARSE, que todo lo demás es secundario...

A lo peor te dicen que sí. Será lo más normal: son hijos de su tiempo, incluso en la edad de los sueños y las utopías.

Y entonces serás tú mismo el que se dé cuenta de que algo falla, de que algo no funciona en esta escuela reproductora que cierra horizontes y mentes.



Algunas conclusiones


  • Esta campaña, la de Coca-Cola que hemos trabajado en entradas anteriores, y todas, TODAS las campañas de PUBLICIDAD insisten en algo tan incuestionable como la religión en las sociedades medievales: el CONSUMO voraz y depredador como horizonte y guía de nuestro ser y estar en el mundo.
  • UNA NUEVA RELIGIÓN, sí, pero más efectiva en sus prácticas por su proximidad y satisfacciones inmediatas. Uno sale de sus iglesias y catedrales (supermercados e grandes almacenes) con algo tangible y de disfrute inmediato, sin tener que esperar llegar a otra vida.
  • Esta campaña de La Primitiva tiene algo especial:  se dirige directamente, sin tapujos o rodeos,  a contactar con ese núcleo duro del horizonte vital que la SOCIEDAD DE CONSUMO ha construido para nosotros: no conformarnos con nada material que no sea todo.
  • Trabajar estos contenidos en la escuela resulta tan importante como los de las materias más asentadas académicamente. Representan el medio ambiente simbólico en el que se desarrollan hoy los humanos. 
  • El futuro lo construimos hoy. Y ese es un futuro muy problemático. Estamos en lo que Jorge Riechmann llama "El siglo de la gran prueba" en el que nos jugamos el futuro de nuestra civilización, la "supervivencia humana decente" (Noam Chomsky)
  • El cambio de cultura, de civilización, solo será posible enseñando al deseo a desear de otra forma y otras cosas que no sean cosas. Y ese cambio en el deseo pasa obligatoriamente por cuestionar y abrir grietas en esa poderosa muralla que ha creado la publicidad.
Pero, claro, no es empresa pequeña, ¿verdad? 

El Roto lo expresa mejor que nadie:





El gran Miguel Brieva tampoco se queda atrás es sus agudas viñetas.



Para mí la mejor metáfora de lo que nos está pasando es la del Titanic y sus glamourosas fiestas mientras se acerca a la zona de los icebergs.

El Titanic (imagen de dominio público)


Necesito aclararlo

  • Le he dedicado tanta extensión a esta campaña de La Primitiva porque me parece muy interesante para meterle mano a esta fábrica de deseos tan bien engrasada que es la publicidad. Tenemos que utilizar los productos que mejor muestren las costuras y nos permitan abrir rotos para mirar al otro lado.
  • No voy de experto, y menos aún de despierto. Yo soy el primero al que le afecta la publicidad y su toxicidad. Como expuse en la anterior entrada, también yo caigo en sus trampas. La única diferencia posible es que, como los vecinos de Chernóbil a los que entrevista Svetlana Alexievich en su extraordinario libro, hace tiempo que perdí la inocencia. De eso se trata, de perder la inocencia.
  • Escribo para explicarme y construirme. Escribir esta entrada me ayuda a aclarar ideas y perfilar propuestas.  Y si puedo ayudar a alguien sin dármelas de nada, pues encantado.



martes, 11 de octubre de 2016

Una tarea de alfabetización mediática crítica para profesores despiertos



Si estás interesado en la alfabetización mediática, te interesa. 
Te ocupará menos de 15 minutos.


Por favor, sigue los pasos que te propongo. 

  1. Mira con atención este interesante vídeo sobre la educación y la escuela.
  2. Si te da por procrastinar un poco en este momento, no reenvíes el vídeo por ningún medio. Por favor. Luego entenderás por qué.
  3. ¿Ves alguna contradicción en el vídeo?, ¿algo que chirría?. Será bueno que utilices lápiz y papel. 
  4. Si algo te intriga, por pequeño que sea, ¿qué deberías hacer a continuación?
  5. Hazlo.
  6. ¿Te das por satisfecho?, ¿te tienes por un profesor crítico alfabetizado en medios y capaz de ayudar a tus alumnos?. Respóndete a ti mismo/a
  7. Lee el artículo que viene a continuación.




Pues sí: hay veces en las que recibes gozoso una lección que te saca de tu zona de confort y te recuerda que nunca puedes bajar la guardia con los medios. No son pocos los conocimientos y personas que hay detrás de ellos para aplicárnoslos y convertirnos en corderos sumisos. Como mucho, están dispuestos a dejarnos llevar el crotal de cordero bravo, pero cordero, que luciremos con gusto. 

Esto es lo que he experimentado cuando he leído y mirado este artículo de Diego y Ana, unos soñadores en una escuela y un mundo mejor que pisan tierra y recorren mundo en bicicleta con Jara, su hija de 2 años. Su proyecto: Esto no es una Escuela

No había visto el vídeo, pero seguramente no habría reaccionado como ellos dos. Me habría tocado la fibra de mis intereses y preocupaciones dejándome, como mucho, un ligero desagrado por lo individualista y demasiado general del alegato, por el uso de estereotipos, por esa estética tan de videoclip...  

Y poco más. 

Seguramente lo hubiera publicado en Twitter con un pequeño comentario en esa lucha en la que  muchos estamos empeñados contra la perversa LOMCE, la ley  del eficientismo cuantificador.

Habría bajado la guardia, sí, como tantas veces.

Por eso he pensado que se podía convertir en una buena actividad práctica de alfabetización mediática para todos nosotros los profesores. Y comprobar de nuevo entre todos la importancia de implantarnos en la mirada, como una lente virtual, el filtro de la sospecha crítica, esa que nos hace formularnos preguntas; esa que debe movernos a la  indagación y búsqueda de respuestas a las preguntas que nos formulamos; esa que nos impida bajar la guardia aunque estemos ahítos de información. 

Solo si nosotros mismos aprendemos a mirar críticamente los medios, podremos ayudar a nuestros alumnos a hacer lo mismo.

Permitidme que traiga aquí como propios algunos párrafos de este interesantísimo trabajo:
En nuestro mundo hipertecnológico, bulímico de información, los lobos han tenido que aprender a disfrazarse de corderos de formas muy complejas. Y hoy en día el analfabetismo no tiene nada que ver con la lecto-escritura y la aritmética, sino con el procesamiento y discernimiento de la información, especialmente la visual.

Ahora, más que nunca, es esencial aprender a leer las claves de nuestra cultura desde una perspectiva crítica. A los y las que ya tenemos nuestros años, el lenguaje de la sociedad de la información a veces nos puede sobrepasar. Pero no debemos dejar de aprender para que no jueguen con nosotros. 
Además, si estamos relacionados con el mundo de la educación, debemos hacer un doble esfuerzo, porque ya se ha convertido en un nuevo campo de batalla donde hay muchos interesados en sacar tajada. Y utilizarán cualquier estrategia, incluso apropiarse de nuestro discurso, como sucede siempre cuando se vislumbra oportunidad de negocio. 
El mercado no duda en apropiarse de los mensajes disruptivos para neutralizarlos, como cuando durante la caída del bloque soviético nos llenaban el armario de camisetas con la hoz y el martillo.
 * * *

He conocido este magnífico trabajo de Diego y Diana gracias a Eva Melchor, una antigua alumna que sigue creyendo en horizontes de utopía a través de su proyecto El Ritmo de las Mariposas de Madre de Día.